"Soy irregular" es una de las frases que más escucho. Y en bastantes casos, al mirar los registros, resulta que no lo es: hay variación, sí, pero dentro de lo que se considera normal.
Como el término se usa de forma tan vaga, vale la pena ir a los criterios concretos.
Qué se considera normal
La FIGO (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia) define la frecuencia menstrual normal como los ciclos que ocurren cada 24 a 38 días, contando desde el primer día de un sangrado hasta el día anterior al siguiente.
Fíjate en que el rango es amplio. Un ciclo de 25 días y uno de 36 son ambos normales. Lo de "28 días" es un promedio de libro de texto, no un requisito.
Qué se considera irregular
Aquí está el dato que más aclara las cosas, porque la regularidad no se mide por la duración sino por la variación entre tus propios ciclos a lo largo de un año:
- Entre los 26 y los 41 años: se considera irregular si la diferencia entre tu ciclo más corto y el más largo es de 8 días o más.
- Entre los 18 y 25 años, o entre los 42 y 45: el umbral sube a 10 días o más.
Un ejemplo. Si a lo largo del año tu ciclo más corto ha sido de 27 días y el más largo de 33, la diferencia es de 6 días: eso es regular, aunque a ti te parezca que cambia mucho. Si el más corto fue de 26 y el más largo de 38, la diferencia es de 12: eso sí entra en irregular.
Los umbrales son más laxos en las edades extremas porque en los años posteriores a la primera regla y en los previos a la menopausia la variabilidad es esperable.
Por qué varía la duración
Ya lo conté en el artículo sobre las fases del ciclo, pero merece repetirse porque explica casi todo: el tramo que varía es la fase folicular, la primera mitad.
La fase lútea — desde la ovulación hasta la regla — es bastante estable, de 11 a 17 días, normalmente 12-14. Cuando un ciclo se alarga, lo que ha pasado casi siempre es que la ovulación se retrasó.
Y la ovulación se retrasa por cosas muy cotidianas: una infección, un viaje con cambio de horario, una temporada de dormir mal, un pico de estrés, un cambio brusco en la alimentación o en la carga de ejercicio. El cuerpo prioriza. La reproducción es lo primero que aparca cuando percibe que las condiciones no acompañan.
Esto significa que un ciclo largo aislado casi nunca es un problema. Lo que informa es el patrón mantenido.
Causas frecuentes de irregularidad mantenida
Cuando el patrón sí se mantiene alterado, las causas más habituales son:
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP). La causa más común de ciclos irregulares en edad reproductiva.
- Alteraciones tiroideas. Tanto el hipo como el hipertiroidismo desajustan el ciclo, y se detectan con una analítica sencilla.
- Amenorrea hipotalámica funcional. Cuando hay déficit de energía disponible — por comer poco, entrenar mucho o ambas — o estrés sostenido, el eje se apaga.
- Hiperprolactinemia. Prolactina elevada, que puede tener varias causas.
- Perimenopausia. A partir de los 40 y pico, un cambio persistente de 7 o más días entre ciclos consecutivos es, de hecho, uno de los primeros marcadores de la transición.
- Cambios de peso importantes, en cualquier dirección.
- Algunos fármacos, incluidos ciertos antipsicóticos y antidepresivos.
Cuándo pedir cita
Merece la pena consultar si:
- Tus ciclos son sistemáticamente más cortos de 24 días o más largos de 38.
- La variación supera los 8-9 días de forma mantenida, según tu edad.
- Has notado un cambio brusco en tu patrón habitual y se sostiene varios meses.
- Llevas más de 3 meses sin regla sin estar embarazada.
- El sangrado es muy abundante: empapas una compresa o tampón cada hora durante varias horas, expulsas coágulos grandes o te quedas sin fuerzas.
- Sangras entre reglas o después de las relaciones.
- Llevas más de un año buscando embarazo (o más de 6 meses si tienes más de 35).
Qué hacer antes de la consulta
Lo más útil que puedes llevar es un registro de al menos tres ciclos: fecha de inicio de cada regla, duración del sangrado, intensidad y cualquier síntoma llamativo. Si además registras temperatura basal y moco cervical, mejor todavía.
Ese registro convierte una consulta de "creo que soy irregular" en una conversación con datos. Ahorra tiempo y suele evitar pruebas innecesarias.
Una cosa más
Un ciclo irregular no es un defecto de carácter ni algo que hayas hecho mal. Es un dato. En muchos casos tiene una causa identificable y abordable, y cuanto antes se mire, más sencillo suele ser.
Lo que no recomiendo es normalizarlo durante años porque "siempre he sido así". A veces es verdad y no pasa nada. Y a veces es la única señal visible de algo que conviene atender.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Fuentes: Criterios FIGO de normalidad y regularidad del ciclo · Menstruación anormal — Cleveland Clinic · El impacto de la menstruación irregular en la salud: revisión de la literatura (NCBI)