Recetas
Recetas para tus hormonas
Cocina pensada para acompañar tu ciclo, tu embarazo y cada etapa hormonal. Cada receta explica el porqué.
Bolitas de dátil, nueces y coco
Estas bolitas se hacen en 15 minutos, se guardan en la nevera y te salvan el antojo de dulce toda la semana. Saben a trufa de chocolate pero llevan solo fruta, frutos secos y cacao. Un bocado de una mano perfecto para llevar en el bolso o comer con el bebé en brazos.
Tostadas de aguacate con tomate y huevo bien cuajado
Un desayuno de los que apetecen de verdad, listo en un cuarto de hora. Lleva el huevo bien cuajado, como toca en el embarazo, y te deja saciada hasta media mañana sin echar nada de menos.
Crema de calabaza y lentejas rojas para tomar en taza
Esta crema está pensada para los días de recién nacido: se hace en media hora, rinde para varios días y se toma en taza, sin mesa, sin cubiertos y con el bebé en el otro brazo. Calentita, suave y con mucho más alimento del que aparenta.
Guiso de pollo, garbanzos y verduras en una olla
Un guiso de una sola olla para llenar el congelador antes o después de dar a luz. Todo va en trocitos pequeños, así que se come de un bol con cuchara, sin cortar nada. De esos platos que te salvan la semana entera.
Bocaditos de avena, plátano y nueces
Dulces sin azúcar añadido, blanditos y del tamaño justo para comerlos con una mano mientras das el pecho o mientras el bebé duerme encima. Se hacen en una sola tanda y tienes tentempié para varios días.
Salmón con costra de sésamo y brócoli al limón
Una cena de bandeja única, de las que se meten al horno y se olvidan. El sésamo tostado le da al salmón un crujiente delicioso, y el brócoli se asa a la vez para que no ensucies ni una sartén. Perfecta para cuidarte sin complicarte un martes cualquiera.
Garbanzos especiados con espinacas y crema de sésamo
Un plato de cuchara rápido con alma andaluza: garbanzos salteados con pimentón y comino, espinacas recién caídas y una salsa cremosa de tahini que lo cambia todo. En 20 minutos tienes una comida completa, calentita y con mucho sabor.
Vasitos de yogur de soja con manzana especiada y lino
Un desayuno o merienda que sabe a tarta de manzana sin encender el horno. La manzana calentita con canela sobre el yogur de soja fresquito es una combinación que reconforta muchísimo. Y se prepara en 10 minutos con lo que ya tienes en casa.
Porridge cremoso de cacao con frambuesas
Para esas mañanas en las que el cuerpo pide chocolate y abrigo, este porridge es un abrazo en cuenco. El cacao puro le da un sabor intenso sin apenas azúcar, y las frambuesas ponen el punto fresco. Ideal para los días de regla y la recta final del ciclo.
Tostada de hummus con huevo jugoso y pipas de calabaza
Un desayuno salado de los que te dejan saciada de verdad hasta la hora de comer. El huevo con la yema melosa sobre una buena capa de hummus es puro placer, y las pipas le dan el crujiente. Para la primera mitad del ciclo, cuando la energía va subiendo, va de lujo.
Salmón al horno con espárragos y ensalada de hinojo
Una cena de las que parecen de restaurante y salen con una sola bandeja de horno. Fresca, verde y llena de sabor, para esos días de la fase folicular en los que te sientes con las pilas puestas.
Ensalada templada de brócoli y garbanzos al limón
Un plato templado que apetece de verdad y se hace en menos de media hora. Para esos días de ovulación en los que estás con la energía arriba y el cuerpo pide cosas frescas pero con sustancia. El toque de limón y comino lo cambia todo.
Merluza al horno con ensalada crujiente de col morada
Una cena ligera de las que dejan buen cuerpo. La merluza se hace sola en el horno mientras preparas una ensalada crujiente de col morada y zanahoria con un aliño de naranja y mostaza que engancha.
Tostada de hummus con rabanitos y rúcula
Para desayunar o para esa media mañana en la que quieres algo salado y rápido. Se monta en 10 minutos y los rabanitos le dan un punto picantito y fresco que apetece muchísimo en los días de ovulación.
Porridge de cacao con plátano dorado a la sartén
El desayuno calentito que resuelve el antojo de dulce sin sentir que te has saltado nada. El plátano dorado en la sartén sabe a postre, y el cacao lo convierte en un capricho de los buenos.
Boniato asado relleno de garbanzos especiados y espinacas
Comfort food en su versión más amable: boniato meloso por dentro con un relleno especiado que llena la cocina de olor a bueno. Ideal para esos días previos a la regla en los que el cuerpo pide platos que abrazan.
Trufas de cacao, dátiles y avellanas
Cuando el antojo de chocolate aprieta antes de la regla, estas trufas son la respuesta. Se hacen en un momento con 4 ingredientes, aguantan toda la semana en la nevera y saben a capricho de verdad.
Lentejas guisadas con espinacas y un toque de limón
Un plato de cuchara de los de siempre, pensado para la etapa en la que tu cuerpo pide hierro y folato. Reconforta, llena sin pesar y se hace prácticamente solo. Y si sobra, al día siguiente está todavía más rico.
Salmón al horno con patatas y brócoli
Una sola bandeja de horno, cero complicaciones y una cena que cuida de las dos. El salmón queda jugoso, las patatas se hacen a la vez y tú no tienes que vigilar nada. Ideal para esas semanas en las que cocinar de pie se hace cuesta arriba.
Lentejas estofadas con verduras y pimentón
Un plato de cuchara de toda la vida, de los que reconfortan solo con olerlos. Está pensado para esos primeros días del ciclo en los que el cuerpo pide calorcito y cosas fáciles de digerir. Se hace en una sola olla y sabe aún mejor al día siguiente.
Crema de calabaza y garbanzos al comino
Una crema suave y sedosa para cenar calentita cuando llega la regla y el cuerpo pide mimo. La calabaza le da un dulzor natural delicioso y los garbanzos la convierten en un plato completo sin ninguna complicación.
Porridge caliente de cacao con frutos rojos
Un desayuno caliente que sabe a chocolate y abraza desde la primera cucharada. Perfecto para esas mañanas de regla en las que cuesta arrancar y apetece algo dulce de verdad, pero que también te cuide.
Kéfir con fresas, lino molido y pistachos
Un desayuno fresco que se monta en cinco minutos y entra solo. Ideal para la primera mitad del ciclo, cuando la energía empieza a subir y apetecen sabores ligeros y vivos.
Ensalada de garbanzos con chucrut y hierbabuena
Una ensalada con sustancia, de las que sacian de verdad y se preparan en un cuarto de hora. El toque de chucrut le da un puntito ácido delicioso y la llena de vida, nunca mejor dicho.